Gobierno del kanbio

Haciendo amigos

Una de las características fundamentales del gobierno cuatripartito de Navarra –y por extensión del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pamplona- es que gobiernan practicando la acción del ”haciendo amigos” pero justo en sentido contrario, porque gobiernan en contra de la mayoría que no piensa como ellos, gobiernan en clave nacionalista y/o populista.

Basta hacer un pequeño recorrido por las principales acciones de gobierno de estos dos años y medio de legislatura para confirmar la premisa anterior.

“Haciendo amigos” cuando se le pone trabas al PAI (Programa de Aprendizaje de Inglés) con la excusa de evaluarlo, pues están convencidos de que el inglés compite con el euskera, este argumento es una solemne tontería. El euskera solo podrá imponerse con una marcada discriminación positiva en su implantación. La corriente del inglés tiene tanta fuerza que no va a haber forma de pararla por la necesidad -¡casi obligación!- de conocerlo en un mundo globalizado, sobre todo, como herramienta laboral, esta es su gran fortaleza.

“Haciendo amigos” cuando al poco de llegar al gobierno cambian toda la papelería y la cartelería oficial en bilingüe –¡antes ya lo estaba!- y ponen en primer lugar al euskera que es la lengua de Navarra ampliamente minoritaria. La mayoría de la ciudadanía navarra no entiende semejante gasto y semejante gesto.. Hechos como este contrarían a muchos navarros y confunde a los usuarios, especialmente, a los de fuera de Navarra.

“Haciendo amigos” cuando proponen un plan de promoción del euskera totalmente exagerado y forzado y prometiendo ayudas desproporcionadas a los programas y actividades que se realicen en esta lengua.

“Haciendo amigos” cuando en las oposiciones para diferentes plazas de la administración navarra, entre ellas las de funcionariado, los méritos por el conocimiento del euskera tienen un peso desproporcionado en relación a otros que son más importantes y necesarios para el desempeño de la actividad profesional de la plaza.

“Haciendo amigos” cuando se oponen a que los trabajadores que realizan su actividad laboral en la Universidad de Navarra sean atendidos por la Clínica Universidad de Navarra, con lo que cargan aún más la ya saturada atención médica y hospitalaria de la sanidad navarra y sus abultadas listas de espera.

“Haciendo amigos” cuando ponen tantos inconvenientes a la realización de la segunda fase del Canal de Navarra destinado a llevar agua de boca, agua para la industria y agua de riego a 21.500 Ha de la Ribera. Este hecho se agrava especialmente cuando ya está construido y a pleno rendimiento el pantano de Itoiz, una obra tan contestada en su principio como necesaria en la actualidad. La falta de entusiasmo gubernamental por el Canal se entiende mucho menos cuando la Ribera lo está pidiendo a gritos y el Estado Español lo cofinancia generosamente.

“Haciendo amigos” cuando el cuatripartito en su mayoría se opone a la realización del Tren de Alta Velocidad y más, cuando el total de la infraestructura es financiada por el Gobierno central. Quedarnos sin el tren es renunciar al progreso y al desarrollo de Navarra, es perder el tren de la modernidad hacia el proyecto de mayor integración y consolidación europeas. Ha tenido que ser el Ministro de Fomento De la Serna quien tome la decisión de tirar hacia adelante con la obra, así se ha convertido en el mejor Consejero de Obras Públicas del Gobierno de Navarra, ¡paradojas de la política!

“Haciendo amigos” cuando el Parlamento de Navarra con los votos del cuatripartito deroga la ley de símbolos de Navarra con la pretensión oculta de que pueda ondear la ikurriña -bandera oficial de otra Comunidad Autónoma- en las instituciones navarras, acto que se viene produciendo el día del chupinazo -perdón, Txupinazo- en el balcón oficial del Ayuntamiento de Pamplona. Saben que esos pocos minutos suponen una gran propaganda para sus intenciones anexionistas.

“Haciendo amigos” cuando el Ayuntamiento de Pamplona se empeña en “amabilizar” el Casco Antiguo de Pamplona, cerrando al tráfico una zona que ya estaba suficientemente libre de vehículos y creando más carriles bici en una ciudad que ya poseía más kilómetros de carril que la mayoría de ciudades españolas de su tamaño. Lo mismo puede decirse del segundo Ensanche de Pamplona, un ejemplo de núcleo urbanista racional y equilibrado. Con estas medidas que se han impuesto de manera sorpresiva y forzada, poco participativa, han conseguido enfrentarse a vecinos y comerciantes.

En fin, “haciendo amigos” cuando la presidenta Barcos del Gobierno de Navarra no representa a Navarra, no representa a la mayoría de los navarros, cuando no acude a los actos institucionales donde se encuentran invitados oficialmente las principales autoridades del Estado y todos los presidentes de las Comunidades Autónomas españolas.

La duda está en adivinar si esta práctica del “haciendo amigos” va a tener consecuencias en el sentido del voto en las próximas elecciones autonómicas y municipales del próximo año. La ciudadanía navarra tiene la última palabra.